-El agua se evapora creando nubes-
Una niebla misteriosa sube del interior de la tierra. Es vapor de agua, pero huele muy raro… Que nadie piense que por falta de educación me he relajado o llegado a coger demasiadas confianzas. Lo que se puede oler no es una flatulencia, es el olor característico de las zonas geotermales, que recuerda también al huevo podrido o las añoradas bombas fétidas.
Nos encontramos en el parque geotermal de Wai-o-tapu ante Lady Knox, que recibe su ración matutina de jabón biodegradable. Es alimentada por un trabajador del parque, que ha volcado el ¨desayuno¨. Mientras, otra trabajadora nos hace una introducción del parque. El Geyser contento por el desayuno, comienza haciendo gárgaras que danzan al ritmo de una música que parece salida de la banda sonora de Moana y suena mientras esperamos a ver el espectáculo. Un minuto después, escupe un chorro de agua que llega hasta los 20 metros. Una lluvia invertida es expulsada desde el centro de la tierra mientras los visitantes aplaudimos. Empieza nuestro día, visitando este conocido geyser que entra en erupción de manera artificial únicamente una vez al día, siempre a las 10:15. Continúa nuestro viaje cerca de la ciudad de Rotorua. Esta región es conocida por su gran cantidad de geyseres y aguas geotermales, pero también por su arraigo a la cultura maorí. En Te Puia nos adentramos más en la cultura indígena de la isla, visitamos una escuela artesanal en la que trabajan con madera, piedra y huesos de ballena. Algunos de los trabajadores, dejándose llevar por la inspiración, cantan una canción maorí que suena a mantra; absortos en el arte de crear.La visita sigue por el centro de conservación de Kiwis. Aquí viven tres ejemplares. Por primera vez, podemos observar a esta ave endémica tan peculiar, que se alimenta usando el largo pico en busca de insectos, como si fuera un oso hormiguero. Como son aves nocturnas, el centro está a oscuras y no se puede hacer fotos. Emma empieza a protestar por la oscuridad, es hora de mover.
El Parque también alberga entre otros, al geyser Pohutu, el más grande del hemisferio sur que se mantiene activo. Paseamos llenando nuestros pulmones de aroma sulfuroso y disfrutando de las formas y colores tan singulares que se forman en estas aperturas al averno. Amarillos chillones, piscinas de lodo burbujeantes, vaho permanente y de vez en cuando un escupitajo del centro de la tierra.Cerramos el día sintiéndonos ewoks en el Redwoods Treewalk. En medio de un bosque de secuoyas gigantes, se alza un recorrido de 700 metros de puentes colgantes unidos alrededor de los troncos de estas prominentes coníferas. Aunque no son tan antiguas, ni tan altas como las de California, mirarlas a los ojos, produce tortícolis. Un artista neozelandés diseñó una iluminación que hace el recorrido más atractivo, aunque nosotros preferimos la luz del día para caminar entre ellas.-Las nubes precipitan creando lagos y ríos.
El Lago Taupo es el más extenso del país. A él nos dirigimos dejando atrás la ciudad de Rotorua. Hicimos una parada en las Huka Falls, un salto espectacular en la ruta del Waikato River, el río más largo de Nueva Zelanda. Lo que hace tan asombrosas a estas cascadas es la potencia de los rápidos debido el efecto embudo: 220.000 litros de agua atraviesan un cañón estrecho y revienta desintegrándose y creando una espuma blanca que les da su nombre, y es que ¨Huka¨ significa espuma en maorí.
-Los ríos desembocan en el mar-
Con las primeras horas del sol, nos dirigimos al Este hasta llegar a Napier. Esta ciudad supo resurgir de sus cenizas como el ave Fénix. En 1931 un terremoto de magnitud 7.8 destrozó la ciudad causando cientos de muertos. Sin embargo, de las crisis y los desastres, surgen nuevas oportunidades y un grupo de ciudadanos tuvo la brillante idea de reconstruir la ciudad basándose en la arquitectura Art Decó de la época.
La genialidad todavía queda patente hoy en día. Recorriendo sus calles sientes que cada paso te acerca al pasado. Los tonos pastel de los edificios parecen suavizar los colores y de pronto lo vemos todo en blanco y negro; Greta Garbo enamora en las pantallas de cine a un grupo de hombres con sombrero de ala corta y trajes con hombreras acolchadas. De los discos de vinilo que giran hipnóticamente en el gramófono, se escapan nota de Swing y dos jóvenes empiezan a bailar Lindy Hop. La calle desemboca en el Marine Parade, un paseo marítimo de 3 kilómetros con vistas al cabo Kidnappers. Al ver el azul del mar, nuestras pupilas se recuperan del encantamiento, volvemos al presente y todo recupera su color original. La noche del sábado, dormimos en un camping en primera línea de mar, en el que vimos atardecer con una copa en mano, que cambiamos el domingo por la taza de café calentita, para ver amanecer. Rociados por la Golden hour, bebiéndonos el presente a cada sorbo, nos preparamos para subir al pico Te Mata en la caravana. 399 metros de altura son suficientes para dominar Hawk’s Bay, regalando unas vistas espectaculares.Embadurnados por tantas bellezas naturales de buena mañana, decidimos reposar catando, antes de volver a Taupo. Hawk’s Bay es una región vinícola de reconocido nombre internacional y con mucha historia. Aquí se encuentran las bodegas más longevas del país que se remontan a finales de 1800. Comenzamos por Te Mata Estate, la segunda más antigua del país que cuenta con 130 años y acabamos el recorrido vinícola en Elephant Hill, mucho más moderna y joven con 20 años de historia; una piscina infinita daba a los viñedos y aunque estamos en pleno invierno, me pareció que el agua de la superficie se evaporaba lentamente, cerrando su ciclo para volver a empezar en un ciclo infinito.
-El agua se evapora creando nubes-
(22 a 25 de julio)









Por fin, no se porque a veces no me deja comentar. Chicos la misma sensacion de siempre, nos haceis estar, vivir con vosotros cada dia. Ademas de lo xulo de las fotos. Disfrutad mucho, cuidaros. Os queremos.
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